El proyecto CARMOF tiene como propósito generar una alternativa real y barata a la captura de CO2 contra el cambio climático. La reducción de las emisiones debe ser prioritaria, pero la captura de CO2 puede también ser un aliado a considerar en el medio plazo.

Actualmente, los resultados del proyecto arrojan un costo de captura de CO2 ligeramente superior al derecho de contaminación (82.83 €/Tn media anual – más información en https://www.sendeco2.com/es/precios-co2). Con el objetivo de que estos precios no se disparen y ante el debate de la crisis energética, el Gobierno de España estudia, entre otras medidas, pedir un coste máximo a los derechos de emisión de CO2, una propuesta que se plantea proponer a la Comisión Europea.

En la gráfica que se muestra a continuación se puede ver como el precio de contaminar se ha disparado desde el pasado año 2021, sin dejar de subir hasta la actualidad, triplicándose la cifra desde 2019:

Según un artículo publicado recientemente en el periódico La Razón, “Para lograr el objetivo de la Unión Europea de reducción de emisiones de al menos un 40% en 2030 con respecto a 1990, los sectores incluidos en el sistema de comercio deben lograr una disminución de emisiones conjunta del 43% en 2030 en relación con los niveles de 2005. Para alcanzar dichos niveles, la reducción anual de emisiones ha pasado del 1,74% durante la fase 3 (2013-2020) al 2,2% en la fase 4 (2021-2030).”

Las tecnologías de captura y utilización de carbono pueden desempeñar un papel importante a la hora de facilitar la transición a formas renovables de energía a la vez que fabrican productos útiles como combustibles o productos químicos. Los futuros costes de la captura y almacenamiento de CO2 podrían disminuir a medida que avance la tecnología y una vez que se utilicen a gran escala. Seguir trabajando en estos procedimientos es fundamental para la conservación de nuestro planeta.